CERRAJEROS PROFESIONALES 24H

CERRAJERÍA

Reparación e instalación de todo tipo de cerraduras, copia y venta de llaves.

CAJAS FUERTES

Venta, colocación, reparación y apertura. Domesticas y Profesionales.

HOTELES

Amplia gama de Cajas Fuertes especificas para Hoteles y mucho más.

COCHES

Apertura y reparaciones de cerraduras en vehículos.

PUERTAS BLINDADAS

Venta, instalación y refuerzo de puertas blindadas.

PUERTAS DE GARAJE

Todo tipo de Puertas: garaje, viviendas e industriales.

CONTROLES DE ACCESO

Instalación y mantenimiento de sistemas de alarmas, circuitos de television y más.

CERRAJERO
JAIME PEREZ-LLOMBET
No hay nada como un problemilla doméstico para olvidar de golpe todo lo que hasta ese momento nos apretaban la cabeza. Nada como una incidencia menor como para que otras preocupaciones se esfumen sin dejar rastro; nada como un imprevisto para que la jaqueca del arreglo del coche, de la factura de la luz, de la derrama de la comunidad, de las reformas constitucionales o del proceso de paz en Oriente Próximo, desaparezcan dejándote a solas con el problemilla, abandonado a tu suerte, convencido de que la historia de las civilizaciones tiene un antes y un después del imprevisto que te acaba de jeringar el día. Un suponer, una puerta. Una que no es cualquier puerta, sino la de tu casa. Unas llaves que no son cualquier llave, sino la de las puertas de tu casa. Que las dejas donde no debes. Que no es la mesa del restaurante, el taxi o en todas partes y ninguna porque no recuerdas dónde demonios las perdiste, no. Es que caes en que saliste corriendo y allí quedaron las jodidas, colgadas de la puerta de tu casa, sí, pero por dentro. Tú fuera y ellas dentro. Separados por apenas unos centímetros, pero a todos los efectos, como si tú estuvieras en Logroño y las llaves en una papelera de Santiago de Chile.

Superada la conmoción inicial, decides plantarle cara al problema, faltaría más. No te rindes. A golpe de móvil llenas la ciudad de bengalas (¿o acaso el móvil no es al que está tirado lo que la bengala al náufrago?), y gracias a un amigo, que es sobrino del suegro del ex marido de la hermana del socio que tiene un pariente que conocen a uno que dicen que puede solucionártelo, en sólo un par de horas un cerrajero de materializa ante tus ojos. En ese momento el cerrajero es dios. Siento que tu existencia entera está en sus manos, que es él quien te da o te quita la vida, que más allá de él no hay nada, que él es el comienzo y final de todas las cosas. Antes de iniciar su peculiar operación de microcirugía te pide que mires hacia otro lado (por salvaguardar el secreto profesional, ojo). Tres minutos después, ni uno más, te abre la puerta, se incorpora, dice que son ochenta euros, tendré que ir al cajero, voy con prisa, no tardo, adiós, hasta luego. Tal cual. Ochenta euros. De ahí que lleve tres días preguntándome en qué estaría yo pensando cuando decidí tirarme cinco años estudiando Derecho.